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Innovadoras técnicas quirúrgicas se traducen en grandes beneficios para pacientes Clínicas

DSC 2761El Dr. Fernando Abarzúa, experto en Urología, refirió que desde la reactivación del Programa de Trasplantes de Órganos en el Hospital de Clínicas, se han utilizado técnicas bastante innovadoras basadas principalmente en procedimientos laparoscópicos o mínimamente invasivos.

Desde el año pasado, el Departamento de Urología del hospital escuela dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, emplea un procedimiento que se define como cirugía laparoscópica asistida por la mano; este procedimiento en sí tiene una gran ventaja, como una curva de aprendizaje más corta y la posibilidad para que los cirujanos puedan combinar su habilidad manual con la destreza laparoscópica.

Nefrectomía asistida por la mano

La cirugía laparoscópica asistida con la mano puede ser una interesante alternativa a la cirugía laparoscópica convencional o a la cirugía abierta, facilitando la realización de intervenciones complejas a cirujanos expertos o la iniciación en CL avanzada de los cirujanos menos entrenados.

Sobre la técnica, el profesional refirió que surgió a inicios de los años 90, en los Estados Unidos, siendo los cirujanos norteamericanos los diseñadores del dispositivo inicial para introducir la mano y que fue variando a través del tiempo hasta llegar al último que está actualmente en el mercado.

La técnica en sí se llama nefrectomía asistida por la mano, básicamente, porque hay dos procedimientos que se pueden emplear: la laparoscopia pura y la nefrectomía asistida por la mano. La gran ventaja de esta técnica, primero que la mayoría de los urólogos o cirujanos están familiarizados a los procedimientos abiertos; y con esta técnica se combina perfectamente la laparoscopia con el uso de una técnica abierta”, añadió.

Como antecedente, citó al médico cirujano Dr. Amado Gill, como uno de los propulsores de la técnica en el medio local. Pero no fue hasta agosto del año 2014, en que el Dr. Abarzúa regresa de cursar la especialización en cirugía robótica en Japón, y nuevamente introduce la técnica. Primero para el manejo de los tumores renales -para uso oncológico- y luego, con la reactivación del Programa de Trasplantes Renales del Hospital de Clínicas -a finales del 2014- desde el tercer procedimiento se inició la ablación por vía laparoscópica.

“Esta técnica de mano asistida quedó dominando, principalmente por las ventajas para el donante. Uno de los grandes puntos de esta técnica es que cuando se maneja el hilo renal -la parte más complicada y delicada del procedimiento- se tiene un dominio local y total de la estructuras vasculares y lo más importante es que el tiempo en que se tienen al riñón sin sangre se abrevia tremendamente”, mencionó.

Con esta técnica, se habla de aproximadamente 1 minuto y medio de dejar al riñón sin sangre. Esto se traduce en que al aplicar el injerto del riñón en el receptor, éste casi inmediatamente recupera la función y la producción de orina. “Es algo extremadamente positivo e importante desde todo punto de vista. Después en cuanto a la recuperación del paciente por ser un procedimiento laparoscópico en nuestra experiencia y la experiencia en la parte privada, es que primero el tiempo quirúrgico se reduce; segundo el uso de analgésicos post operatorios se reduce tremendamente también”, destacó el profesional.

A diferencia de técnicas utilizadas cinco o 10 años atrás, donde el donante se sometía a procedimientos abiertos y en donde la morbilidad asociada al procedimiento era tremenda; explicó. “Tenías un paciente que probablemente iba estar incapacitado o inhabilitado por un mes, porque ese era el lapso más o menos de recuperación. Con estos procedimientos hemos demostrado que el requerimiento analgésico es mínimo en el post operatorio. Además, nuestra el alta médico varía aproximadamente entre 1 a 2 días y eso se significa una reducción de gastos y costos para el paciente, primeramente y luego para el centro hospitalario donde la rotación de las camas es mayor”, destacó.

Sobre la reinserción y reincorporación social del paciente, también es mucho más rápida. “En líneas generales es extremadamente positivo, no se ven puntos negativos con este tipo de técnicas; probablemente lo único negativo y que es objetable en un medio como el nuestro es el costo de ciertos dispositivos”, agregó

Con 10 años de especialización en cirugía robótica en Japón y casi tres años en los EEUU; el Dr. Fernando Abarzúa cuenta con un PhD, y experiencia en la parte genética para el tratamiento del cáncer de próstata, con cuatro patentes médicas.

“De esas cuatro, dos productos ya están en uso en humanos, en estudios clínicos fase dos, o sea ya se están usando con buenos resultados -tanto en el Japón como en los EEUU- y ahora la compañía que tenemos en el Japón, está intentando proyectarse al estudio en fase 3 y en donde obviamente una empresa farmacéutica es la que va a adsorber nuestro producto por la dimensión que implica dicho estudio”.

El especialista recuerda que el año que viajó a Japón, en el 2001, en Paraguay nadie imaginaba realizar procedimientos laparoscópicos, contrario al país Nipón, en el cual se estaba generando un boom en el área urológica, en términos tecnológicos sobre todo por el uso de la robótica en laparoscopía y cirugía.  

“Al llegar al Japón me encuentro con millones de cosas nuevas que fueron el gran puntal para mi formación y pude absorver todo eso, y es a lo que me dedico actualmente en el país, principalmente en el sector privado porque en el público es bastante limitado toda la parte laparoscópica”.

Entre el 2009 y 2010, ya en la USA, aplicó todos los exámenes para obtener la licencia americana y aplicar a programas de entrenamiento en ese país, centrado únicamente en el área oncológica y cirugía robótica. Desde julio de 2011 hasta agosto de 2014 pudo trabajar en la especialidad, para los estados de Carolina del Sur, la Florida y en Connecticut, con una formación sólida.

Tuve la oportunidad de especializarme tanto en países como Japón y los Estados Unidos; en el primero la tendencia era utilizar procedimientos laparoscópicos puros, sin embargo en Norteamérica me encontré con esta nueva técnica en donde incorpora el uso de la mano en el procedimiento laparoscópico”.

Y desde el año 2015 a la fecha se desempeña como Director del Programa de cirugía robótica en el Hospital Británico de Montevideo, viaja tres veces por mes, realizando cirugías los días viernes y sábado en la capital del Uruguay.

Aplicación

Este tipo de cirugías se pueden aplicar principalmente en el área de la oncología, sacar todo el riñón o parte de él y en el caso de patologías benignas como la ablación en el trasplante renal.

Otro de los logros obtenidos son los jóvenes profesionales que realizan procedimientos endoscópicos bipolares, ya que poco y nada se realizaban en el país. “Es tan importante que la población en general tenga presente que en el país también se hacen de primer mundo, porque esto es lo que se hace en países de primer mundo”, añadió.

Otro punto resaltante es que dicha técnica puede ser empleada prácticamente en todos los pacientes, no existen limitaciones específicas que no permitan su procedimiento; puesto que minimiza el riesgo que toda cirugía puede presentar.

San Lorenzo, 08 de junio de 2017.

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