La diálisis es un tratamiento al que deben someterse miles de enfermos renales, mediante el cual se extraen las toxinas y el exceso de agua de la sangre, normalmente como terapia renal sustitutiva, tras la pérdida de la función renal en personas con insuficiencia renal crónica. Estas personas no pueden vivir sin tratamiento, ya que es una enfermedad incompatible con la vida sin diálisis.
Actualmente a nivel país se contabilizan alrededor de 1.500 personas hemodializadas, es decir, que reciben tratamiento sustitutivo renal en el Paraguay. El Hospital de Clínicas dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA, es uno de los centros asistenciales del país con mayor flujo de pacientes renales en tratamiento.
Un importante porcentaje del trabajo realizado con estos enfermos renales en tratamiento de hemodiálisis, lo hace el personal de enfermería, teniendo en cuenta que son los que más conviven con el paciente, acompañando el tratamiento y estableciendo un vínculo interesante con el paciente renal.
Así lo sostiene la Lic. Marisa Lezcano Jara, especializada en enfermería nefrológica, del Departamento de Nefrología de Adultos del Hospital de Clínicas, y desde el año 2011, comisionada al Dpto. de Docencia e Investigación del Instituto Nacional de Nefrología del Ministerio de Salud, para ejercer la jefatura de dicha dependencia y enseñar a enfermeros a nivel nacional, a realizar los diversos tipos de tratamientos de diálisis.
La profesional cuenta con postgrados en Gestión de Hospitales, Didáctica Universitaria, enfermería nefrológica. Además de pasantías internacionales en el Centro de Hemodiálisis del Centro de Diagnóstico (Argentina) y en el Hospital de Clínicas (Argentina) y en el Hospital Universitario La Paz (España).
“Tuve la oportunidad de ser becada en el extranjero para hacer esta especialidad, y en un principio fui a Argentina, a varios centros de diálisis, para aprender sobre dos técnicas de diálisis, una la hemodiálisis y la diálisis peritoneal. Fui al Centro de Diagnóstico en Buenos Aires y al Hospital de Clínicas de Buenos Aires, para aprender estas técnicas, posteriormente fui al Hospital Universitario de La Paz que está en Madrid, España, como estudiante y ahí aprendí la técnica de diálisis peritoneal que también es otra de las formas de tratamiento de la enfermedad renal”, mencionó.
Existen varias formas de diálisis, las más usadas son la hemodiálisis, la peritoneal, y otro tratamiento sería ya el trasplante renal. “Existen 28 centros de diálisis en Paraguay, públicos y privados. Actualmente hay de los cuales 13 son públicos y están asentados en las diferentes regiones sanitarias”.
Lezcano Jara se desempeñó como personal asistencial durante 13 años en la sala de Nefrología del Hospital de Clínicas, para luego ser comisionada al Departamento de Docencia e Investigación del Instituto Nacional de Nefrología, dependiente del Ministerio de Salud Pública. “Esta institución regula todo lo que se refiere al tratamiento y aparte de ser el ente rector, es la institución que entrega los insumos para este tratamiento muy específico, además de capacitar a los profesionales de enfermería y que está a mi cargo”.
El Ministerio de Salud realiza un programa elaborado – pese a estar aprobado- todavía requiere de presupuesto y consiste en capacitaciones para hacer hemodiálisis preventivamente. “El mercado existe, y para ello se estudia, se aprende y después te contratan. Ahora estamos pocos. Una vez que se abra el centro se necesitará personal capacitado, y si no tenemos los capacitamos”.
El personal de enfermería especializado es muy requerido. “Por esta razón la persona que ya sabe hacer diálisis, trabaja en una, dos o hasta tres instituciones públicas o privadas y ya no le sobra tiempo y los centros nuevos que se van a abrir ya no tienen personal capacitado. Es por eso que apuntamos a la capacitación de más personal de enfermería para llevar adelante este trabajo”, manifestó la profesional.
Advirtió que la prevalencia de la enfermedad renal es brutal en países de primer y tercer mundo. Y estas van en aumento, no disminuyen, por lo que de aquí a cinco o diez años, habrá más pacientes renales, por lo que se van a requerir más profesionales.
Comentó además que uno de los factores predisponentes es el estilo de vida poco saludable y la cantidad de hipertensos que tiene el Paraguay, como algunos causantes de la enfermedad renal. Además de la obesidad, la diabetes y otros problemas de salud frecuentes en el país. “Esta es una patología que va a crecer, y más enfermos renales requerirán de este tipo de tratamiento, por lo que vamos a necesitar enfermeros que sepan hacer el tratamiento y es crucial que éstos aprendan a hacer diálisis, necesitamos que el curso se habilite en el Ministerio o en cualquier otra institución, y que los colegas y las colegas se inspiren y asuman la importancia de esta especialidad”.
Capacitación
Existe un convenio de capacitación teórico-práctica, entre el Instituto Nacional de Nefrología del MSPyBS y el Hospital de Clínicas de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNA. La sede que se utiliza para llevar a cabo estas prácticas, es el Dpto. de Nefrología de Clínicas, con calendarios de trabajo y programas que se realizan año tras año, desde el 2012, a varias regiones sanitarias con una capacitación básica de 200 horas y certificación que habilita al personal especializado.
“Una de las primeras fue Concepción en el año 2002, después Caacupé, Villarrica, y actualmente tenemos gente de la décima región sanitaria de Hernandarias, hay un centro previsto que se habilitará este mes, y estamos formando ahora enfermeros para esa región que es la primera sala de diálisis en el Alto Paraná de un hospital público, hay otras salas de diálisis en Ciudad del Este pero son todas de índole privado”, reseñó la Lic. Lezcano.
Vocación
Sobre todo requiere vocación –resaltó la enfermera- ya que los pacientes crónicos son pacientes muy particulares. “El Hospital de Clínicas es uno de los centros que tiene mayor longevidad en el tratamiento, es decir, que el paciente vive muchos años en diálisis, de hecho más antiguo de clínicas cumplió 26 años de tratamiento, lo que denota que se puede vivir mucho tiempo en el tratamiento y la cronicidad es una condición muy importante que tiene que trabajar el enfermero. Al paciente lo ves todos los días de su vida, durante años, entonces se crea indefectiblemente un lazo”.
El factor emocional también es muy importante manejar porque el paciente renal no se cura nunca, dijo. “Y puede vivir muchos años, entonces hay que saber lidiar con la muerte, saber lidiar con la cronicidad y si en principio se puede, es una vocación especialidad extraordinaria. Da mucha satisfacción participar en el tratamiento de una persona que mediante la depuración de su sangre, ayudados por una máquina, los mantiene con vida”.
En el país, como en otras partes del mundo, la enfermería nefrológica es un rubro muy importante, prácticamente el 70 a 80% del trabajo es de enfermería. “Nosotros nos empoderamos un poco, enfermería es el que hace el tratamiento, el médico diagnostica pero el tratamiento está en manos de la parte de enfermería y es así no solo aquí sino en todas partes, porque ese es el esquema de trabajo. La atención de enfermería personalizada al paciente hemodializado que involucra utilizar máquinas y siempre también se prepara al paciente en caso que pueda surgir una posibilidad de trasplante, que también es una opción muy válida de tratamiento, aunque no todos los pacientes pueden ser trasplantados. Una persona que aspira a ser trasplantada, es preparada para eso. El enfermero en diálisis es un enfermero, especialistas, madre, padre, confidente, psicólogo, nutricionista”, agregó.
Los enfermeros especializados en Nefrología, brindan asistencia a pacientes en la terapia de unidad intensiva que tengan insuficiencia renal aguda, a pacientes del INERAM que cuenta con dos máquinas de hemodiálisis, el Instituto de Medicina Tropical, el Hospital Cardiológico San Jorge.
Las capacitaciones se realizan en el Centro de Hemodiálisis de Concepción, Caacupé, Villarrica, San Pedro del Ykuamandyjú, Santa Rosa del Aguaray, Villarrica, Hernandarias con el centro de hemodiálisis próximo a inaugurarse.
Publicaciones
Bajo la coordinación de la Lic. Marisa Lezcano, se creó el “Manual de Protocolo de Procedimientos y actuación de enfermería en Hemodiálisis” INN-MSP y BS.
“Lo hicimos de manera interinstitucional como se hace en otros países, los enfermeros más representativos de todos los centros de diálisis, por ejemplo, el IPS tiene 250 pacientes dializándose y el Hospital Nacional, 180 dializados. Entonces, son centros grandes que manejan grandes volúmenes de enfermeros que hacen diálisis, entonces todos mandaron un representante o dos, participó también el Hospital de Clínicas que es el Hospital de Escuela, la base de toda formación científica y por supuesto, el instituto participó en mi persona. Y también invitamos a centros privados, la idea fue unificar criterios para decir cómo vamos a hacer la diálisis en el Paraguay y después en el año 2013 se publicó este material impreso y disponible en la página web del Ministerio”.
Este manual editado en el año 2013, está vigente en todo el Paraguay y regula la diálisis en Clínicas y en todos los centros asistenciales del país donde se brinda este tratamiento.
Finalmente manifestó que se proyecta abrir otros tres centros de diálisis en el país y están capacitando profesionales para dicho propósito.
“Este año se pretenden abrir tres centros de diálisis. En febrero arrancamos las capacitaciones en la décima Región Sanitaria para Hernandarias. Culminadas las capacitaciones, se hace un seguimiento de cómo se desenvuelven en el lugar de trabajo y se certifica que están capacitados para cumplir con ese rol. Lo que se pretende siempre es que los recursos humanos sean de la región, de manera que uno trabaje en su comunidad y no llevar gente de Asunción para trabajar en otras partes”, concluyó.
San Lorenzo, 15 de marzo de 2017

